Los españoles comemos hiperconectados, rápido y solos

Los españoles comemos hiperconectados, rápido y solos


En compañía de la tecnología, y no de otras personas, y en un tiempo récord es como comemos muchos de los españoles. Así se concluye en “Cómo comen los españoles”, un estudio elaborado por Elena Espeitx, miembro del Grupo de Investigación Bienestar y Capital Social de la Universidad de Zaragoza.

El estudio, en el que se han entrevistado de forma online a 1.500 personas representativas de la población española, y que ha sido apoyado por Danone, revela que más de un 60% de la población cree que podría disfrutar más de sus comidas. ¿Cuál es entonces la situación real?

La compañía: el móvil o la televisión

“En el estudio hemos observado que la tecnología está cada vez más presente en en nuestras comidas”, señala Espeitx. Y es que, el teléfono móvil parece en muchas ocasiones una extensión más de nuestro cuerpo. Y según el estudio, también lo es a la hora de la comida, sentándose como un invitado más en la mesa.

8 de cada 10 personas están pendientes del móvil mientras comen. De estos, un 60% deja el teléfono sobre la mesa mientras come, la mayoría con sonido.

Una tendencia más frecuente en las mujeres, que además suelen estar pendientes de este aparato electrónico. Los hombres, sin embargo, suelen guardarlo en el bolsillo, aunque también con sonido. Tanto unos como otros, “siempre dispuestos a atenderlo a la mínima que oímos una señal”, indica la entrevistada.

Además de los teléfonos móviles, también en España comemos acompañados de la televisión. “Ya sabemos hace tiempo que la televisión tiene una presencia enorme. Al comer al mediodía el 50% de las personas la tienen encendida y por tanto están pendientes de ella”, señala la experta.

En compañía de la tecnología, y no de otras personas, y en un tiempo récord es como comemos muchos de los españoles. Así se concluye en “Cómo comen los españoles”, un estudio elaborado por Elena Espeitx, miembro del Grupo de Investigación Bienestar y Capital Social de la Universidad de Zaragoza.

El estudio, en el que se han entrevistado de forma online a 1.500 personas representativas de la población española, y que ha sido apoyado por Danone, revela que más de un 60% de la población cree que podría disfrutar más de sus comidas. ¿Cuál es entonces la situación real?

La compañía: el móvil o la televisión

“En el estudio hemos observado que la tecnología está cada vez más presente en en nuestras comidas”, señala Espeitx. Y es que, el teléfono móvil parece en muchas ocasiones una extensión más de nuestro cuerpo. Y según el estudio, también lo es a la hora de la comida, sentándose como un invitado más en la mesa.

8 de cada 10 personas están pendientes del móvil mientras comen. De estos, un 60% deja el teléfono sobre la mesa mientras come, la mayoría con sonido.

Una tendencia más frecuente en las mujeres, que además suelen estar pendientes de este aparato electrónico. Los hombres, sin embargo, suelen guardarlo en el bolsillo, aunque también con sonido. Tanto unos como otros, “siempre dispuestos a atenderlo a la mínima que oímos una señal”, indica la entrevistada.

Además de los teléfonos móviles, también en España comemos acompañados de la televisión. “Ya sabemos hace tiempo que la televisión tiene una presencia enorme. Al comer al mediodía el 50% de las personas la tienen encendida y por tanto están pendientes de ella”, señala la experta.

Además, un 90% de los españoles la ve mientras cena. Esto quiere decir que “a la hora de la cena prácticamente todo el mundo está pendiente del televisor”, añade la especialista. ¿El motivo? Suele hacerse como medio de distracción, aunque también hay quienes la encienden para informarse de la actualidad.

Esta dependencia que le prestamos a la televisión y el móvil “hace que la atención a la comida disminuya muchísimo”, indica la antropóloga social y profesora de la universidad responsable del estudio.

Comiendo en 15 minutos (o menos)

Rapidez y más rapidez. El 25% de los españoles “dedica 15 minutos o menos a comer entre semana”, subraya la entrevistada. Aunque si hablamos de jóvenes entre 18 y 24 años, son un 50% los que dedican un cuarto de hora o menos a alimentarse entre semana.

El principal responsable de esta brevedad en las comidas es el trabajo . Para 6 de cada 10 españoles, los compromisos laborales son los que más tiempo roba a sus comidas.

Aunque, según los entrevistados, “las pautas para el trabajo suelen ser suficientemente largas para dedicarle más tiempo pero se ocupa ese tiempo a hacer otras tareas”, pues “las jornadas laborales son tan largas que se aprovechan esas pausas para hacer otras cosas que tiene pendientes y que no puede hacer en el horario de trabajo”, explica Espeitx.

Una rapidez nada saludable que puede tener consecuencias negativas para la salud. Y es que, según recoge el estudio, más del 50% de las mujeres afirma notar alguna molestia digestiva (como mala digestión, pesadez, acidez) cuando dedica poco tiempo a comer.

Además de estas molestias, “podemos comer más porque no llegamos a tener tiempo de darnos cuenta de que estamos saciados”, añade la antropóloga social.

Soledad cuando comemos, aunque disfrutemos menos

Comemos rodeados de aparatos electrónicos pero en ausencia de otras personas. La soledad resulta ser también protagonista de estas comidas breves y tecnológicas. En el caso de las grandes ciudades como Madrid o Barcelona, hasta un 40% de los trabajadores comen solos entre semana.

El componente social no es el ingrediente más habitual cuando nos alimentamos, aunque, afortunadamente, sigue teniendo valor e importancia para nosotros. “Ese componente social, al menos entre semana, se está perdiendo. Lo interesante es que el 88% afirma dedicar más tiempo a sus comidas si se encuentran acompañados y el 67% se siente muy feliz cuando comparten mesa con la gente que quieren, es decir, que valoran muchísimo esta dimensión social”, destaca la responsable del estudio.

Unos deseos que poco se corresponden con nuestra realidad diaria. Probablemente por eso más de la mitad de la población cree que podría disfrutar más de sus comidas. Algo que podría cambiar “con pequeños cambios de hábito” como apagar el móvil y la televisión.

Para Elena Espeitx, “es positivo que la sociedad reflexione sobre sus hábitos y se plantee cómo hacer de sus comidas un momento más placentero”.

“Una alimentación satisfactoria, que proporcione bienestar físico y psicológico, depende de lo que se come, por supuesto, pero también de cómo se come”, siendo fundamental “hacer de la comida un acto más consciente y también más placentero” para cuidar nuestra salud pero también nuestro bienestar emocional, concluye Elena Espeitx.

 

Fuente:EFE


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