La policía retira los patinetes y advierte a la empresa de que su desobediencia no ayuda

La policía retira los patinetes y advierte a la empresa de que su desobediencia no ayuda

La multinacional Lime, que hasta ayer operaba con patinetes eléctricos compartidos en la ciudad, lanzó un órdago en toda regla al Ayuntamiento de València al no acatar el aviso de la Policía Local para retirar los más de 200 vehículos que tenían desplegados en el «cap i casal». Sin embargo, a la concejalía de Protección Ciudadana no le tembló el pulso y ordenó a los agentes que se incautaran de todos los artefactos «abandonados» en la vía pública. Al final de la jornada el número de aparatos requisados era de 50, lo que se traduce, según fuentes municipales, en 22 denuncias por un importe de 19.184 euros.

Si se mantiene esa resistencia y hoy se siguen retirando patinetes, como está previsto, el desafío de la «startup» californiana –que entre sus inversores cuenta con Uber y Alphabet (Google)–, puede suponerle una sanción muy elevada. Teniendo en cuenta que Lime desplegaba sus patinetes de cuatro en cuatro, y que cuenta con una flota aproximada de 200 vehículos eléctricos, no salen menos de 50 actas de sanción de 750 euros cada una. Y a eso hay que sumarle 122 euros que la Policía Local le cobra a la empresa por recogida y transporte por cada acta levantada y 1.05 euros por cada día de depósito en las dependencias policiales.

Sin embargo, a Lime, advertida de las consecuencias de no retirar los patinetes el día anterior, poco parecen importarle estás sanciones o busca una consumación de los hechos para presentar batalla legal a la resolución del Ayuntamiento de València. El consistorio ordenó actuar a los agentes ayer en virtud del artículo 12 de la Ordenanza de Dominio Público, que indica que los policías pueden incautarse de aquellos elementos que no cuentan «con autorización o concesión» de la concejalía para ocupar el espacio público, como es el caso de la multinacional con base en California.

Si al asunto de los patinetes eléctricos compartidos le faltaba algún ingrediente más, Lime no dudó el desoir las advertencias de la Policía Local. A primera hora los agentes requisaron 9 patinetes del paseo marítimo, y ante esta primera actuación la compañía americana dio una primera orden a su filial en València para retirar el resto de artilugios desplegados en la ciudad. Parecía que había por fin colaboración. En la plaza de la Reina coincidieron el operativo de la policía con el de la empresa, que durante unos minutos «obedeció» la resolución administrativa.

Sin embargo, una llamada de la central europea rompió la pequeña entente cordial. Trasladó a los operarios de Lime –acudieron con una furgoneta de una empresa de alquiler–, que frenaran la recogida y que fuera la Policía Local, si quería, la que retirara los patinetes. Y así fue durante todo el día de ayer.

La concejala de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, fue la primera sorprendida ante el proceder desafiante de la empresa de patinetes y lanzó una clara advertencia. «Desde luego esta actitud no ayuda. Creo que la empresa está tomando decisiones erróneas si de verdad quieren implantarse y comercializar este producto», dijo la edil de la Policía Local , que por ejemplo recordó que hay locales que han estado más de un año sin poder tener terraza por no cumplir voluntariamente la orden de retirada.

Menguzzato explicó que ante este tipo de requerimientos que realiza la Policía Local «pocas veces se da una negativa». En cualquier caso, recalcó la concejala, la incautación de los patinetes «no es por voluntad de ir contra esta empresa» sino de hacer cumplir la ley. Así, aclaró que el ayuntamiento está a favor del uso de patinetes eléctricos en València porque es un transporte ecológico, pero «no se puede permitir que haya empresas que se lucren de manera diferente al resto» y «si ocupa las aceras, que son mayoritariamente para los viandantes» se debe pagar una tasa al igual que el resto del empresariado.

Críticas del PP

Por su parte el Partido Popular, a través de su concejal Alberto Mendoza, aseguró que el gobierno de Ribó está haciendo «el ridículo internacional» con la retirada de los patinetes, que ha tenido «tres años para aprobar la ordenanza de movilidad», y que este tipo de actuaciones evidencian «el modelo aldeano» del alcalde.

En cambio, la presidenta de la Federación de Vecinos de València, María José Broseta, consideró ayer que las aceras «deben ser para los peatones» y en este sentido apoyó «la retirada de los patinetes eléctricos de la empresa Lime por parte de la Policía Local al no contar con el permiso municipal necesario para ocupar la vía pública», y pidió más protección para los viandantes de terrazas, motos y otros obstáculos en la vía pública.

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