La gripe se ha cobrado ya 53 vidas

La gripe se ha cobrado ya 53 vidas


La gripe está colapsando los servicios sanitarios. Profesionales de toda España denuncian que los hospitales están desbordados y que las urgencias no pueden asumir todos los casos que reciben. Pero, ¿es excepcional la epidemia de este año? ¿Estamos ante un virus especialmente agresivo? Según explica Elisa Cordero, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), por la información que se tiene hasta la fecha, «la única diferencia con otros años es que la fase epidémica ha empezado unas dos semanas antes que en otras temporadas».

A finales de diciembre o primeros de enero, la incidencia de la enfermedad ya había superado los niveles basales -de 57,8 casos por 100.000 habitantes-, mientras que otros años, esta fase no se alcanzaba hasta casi febrero.

Según el último informe del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España, dependiente del Instituto de Salud Carlos III, en la primera semana del año -del 2 al 8 de enero- la tasa global de incidencia asciende a 174,5 casos por 100.000 habitantes, una cifra que no se considera especialmente elevada dentro de los niveles epidémicos.

Todos los indicadores epidemiológicos y virológicos, señala el documento, «se corresponden con la fase de ascenso de la onda epidémica gripal», por lo que lo esperable es que el número de casos siga aumentando en las próximas semanas.

«Los colapsos ocurren con mucha frecuencia antes de llegar al pico de la epidemia, cuando empiezan a darse de forma simultánea un número importante de casos y hasta que se instauran las medidas en los servicios sanitarios para atender la demanda», señala Cordero.

Desde el inicio de la temporada 2016-2017, según el documento del Sistema de Vigilancia, se han notificado en nuestro país 429 casos graves, que han requerido hospitalización. Asimismo, se han contabilizado 53 defunciones debidas a esta causa.

La comunidad que más está sufriendo el impacto de la gripe en la última semana, con un nivel de intensidad muy alto, es Castilla y León. Es un poco más moderada la circulación del virus en Baleares, Cataluña, Cantabria, Melilla, Navarra, La Rioja y País Vasco, mientras que sigue siendo baja en el resto de autonomías. La única comunidad autónoma en que las cifras de gripe permanecen en el nivel basal es Ceuta.

El culpable de la epidemia es el virus A (H3N2), cuyas características particulares aún estar por definir. «Sí sabemos que es un virus que tiene unas cualidades antigénicas que están incluidas dentro de la vacuna, por lo que las personas que se hayan inmunizado tienen menos riesgo de contraer la infección», apunta Cordero.

La especialista en enfermedades infecciosas hace especial hincapié en la importancia de la vacuna como medida de prevención y recuerda que «más de la mitad de las personas que han fallecido por culpa de la gripe deberían haberse vacunado, por formar parte de un grupo de riesgo, y no lo hicieron».

Asimismo, subraya que «no hay que acudir a urgencias por una gripe». La mayor parte de la población, «no requiere ningún tratamiento especial para la infección, excepto guardar reposo, mantenerse hidratado y, tomar antitérmicos para las molestias y la fiebre». Y los grupos de persona que pueden presentar complicaciones, como los enfermos crónicos, lo que deberían hacer es acudir a su médico de atención primaria, que valorará la necesidad de indicar un tratamiento antivírico.

«No hay que acudir a urgencias por la gripe ya que si uno no tiene el virus puede acabar contagiándose en la sala de espera», señala.

Para la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, la saturación de los servicios de urgencias en gran parte de los hospitales públicos no se debe a la gripe «sino que es consecuencia de los recortes en el sistema sanitario», tal y como ha señalado a este medio Marciano Sánchez Bayle, portavoz de la organización.

Según sus datos, la reducción «de más de 10.000 millones de euros de presupuesto, de 6.000 camas operativas y de más de 25.000 trabajadores» que se ha producido en los últimos años está provocando una «gran disminución de la capacidad de respuesta del sistema sanitario». Y las urgencias hospitalarias acaban colapsadas, insiste, porque «los pacientes intentan acceder a su médico de atención primaria y se encuentran con que no tienen cita hasta una semana después».

La epidemia de gripe es «similar a la de otros años». No es excepcional y sí previsible», señala Sánchez Bayle, quien subraya que las autoridades sanitarias le echan la culpa de los colapsos a la gripe todos los años, pero la realidad es que las epidemias son periódicas y estacionales y «deberían obligar a los servicios sanitarios a tener previstos recursos para hacerles frente».

«La acumulación de pacientes en los pasillos atenta contra la dignidad personal de las personas enfermas, además de agravar el sufrimiento de los mismos innecesariamente», añade.

En ese sentido, la FADSP exige un plan de emergencia para abordar las deficiencias de recursos del Sistema Nacional de Salud que incluya la reposición de personal, camas hospitalarias y centros de salud.


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