Que los perros utilizan todas las artimañas posibles para reclamar comida, atención o cualquier cosa que desean ya se sabía. Que fueran capaces de engañar a toda una ciudad parecía más complicado, pero nunca hay que subestimar su poder.
Es el caso de Blanqui, un perro ‘vaca’ que se ha convertido en protagonista de las redes sociales en la última semana. Alguien ha descubierto el pastel… Resulta que el animal que todos creían callejero, abandonado a su suerte y poniendo ojitos para recibir alimentos, no era tal.
Su objetivo: la facultad de Rosario, en Argentina. Decenas y cientos de incautos que no dudaron en responder a sus necesidades gracias a su encanto. Así lo contaba MANA en Twitter.
Su cuerpo de “compartir obesidad” y la cara de comida son las claves para el engaño. Llegan a la facultad, se lo encuentran así, y es difícil resistirse:
Se hace el callejero. Actúa como si no tuviera hogar. Una galleta por aquí, un mimo por allá… Los estudiantes volcados en su cuidado como si fuera una parte más de la facultad.
Su poder de engaño es tan grande que ha cautivado incluso al profesor más duro y con fama más seria.
El perro vaca, como así le llaman por su estética, no descansa ni siquiera el fin de semana. Como buen perro callejero, acude allá donde está la gente. ¿Hay fiesta? Pues vamos de fiesta.
Por supuesto, acude a los sitios donde más partida puede sacar. La carnicería es su objetivo princial. No se mueve de ahí hasta que no obtiene su recompensa.