Conoce otra estrategia de prevención contra el VIH

Conoce otra estrategia de prevención contra el VIH


Además de hacerte la prueba para detectar el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) una vez al año, tal como lo promueve la Asociación de Médicos Tratantes de VIH de Puerto Rico (Amtvih), hay otra estrategia de prevención de la infección.

Se conoce como profilaxis preexposición o PrEP (por sus siglas en inglés), para que personas VIH negativas tomen medicamentos anti-VIH antes de entrar en contacto con el virus, según informa el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC en inglés) en su página en internet.

“Es una combinación de dos medicamentos para el VIH (tenofovir y emtricitabina), que se vende bajo el nombre Truvada y ha sido aprobada como terapia de uso diario de PrEP para ayudar a prevenir que las personas VIH negativas contraigan el VIH de sus parejas sexuales o de las personas VIH positivas con las cuales comparten drogas inyectables”, indica la información.

Según indican, PrEP ha mostrado ser altamente eficaz para prevenir el VIH si se usa tal como se receta. De la misma forma, enfatizan que es mucho menos eficaz cuando no se sigue de manera constante.

“Tomar estos medicamentos a diario puede reducir en más del 90% el riesgo de contraer el VIH a través de las relaciones sexuales y en más del 70% el riesgo de contraerlo a través del consumo de drogas inyectables. Para reducir aún más su riesgo, puede combinar la PrEP con estrategias adicionales”, añade la información.

Experiencia de primera mano

Entre los 10 y los 14 años, Héctor Pérez conoció los devastadores efectos de VIH/sida. Ambos padres sucumbieron a la enfermedad –primero él y más tarde ella. Corrían los años 80, y los tratamientos no eran tan efectivos como lo son hoy, además de que vivían en un ambiente de bajos recursos, cuenta el hoy farmacéutico de 37 años.

“A temprana edad supe lo que era la enfermedad y tuve que lidiar con el estigma  al que se enfrentaban los pacientes en aquella época. Todo eso me marcó mucho y una de las promesas que le hice a mi madre antes de fallecer fue que iba a estudiar para ser un profesional” cuenta Pérez, quien es farmacéutico de la cadena de farmacias Walgreens.

Precisamente, dice que una de las razones o factores por la que decidió usar este tratamiento, fue haber vivido la enfermedad de sus padres. Pero, además, dice que lo utiliza  junto a otras estrategias de prevención.

“En mi caso particular, no me avergüenza decirlo; quiero ser un modelo para los jóvenes porque muchos se cohíben y no utilizan las alternativas que hay. Soy soltero, estoy sexualmente activo y tomé la decisión de usar PrEP, aunque también uso el condón. Yo viví en carne propia lo que pasaron mis padres, pero nuestros jóvenes -que es una de las poblaciones que más en riesgo está-, no tiene la conciencia de lo que es la enfermedad porque no vieron lo que pasaron las personas al principio de la epidemia”, explica Pérez, quien dice que ya lleva seis meses con el tratamiento y es completamente negativo.

Destaca, además, que cada tres meses va al médico para corroborar que sigue negativo. “Es importante la adherencia y  el cumplimiento de terapia”, agrega.

Pérez hizo su doctorado en farmacia con especialidad en VIH/sida. Además, tiene una certificación de la American Academy of HIV Medicine, lo que lo cualifica como supervisor de cuidados de salud para Puerto Rico e Islas Vírgenes.

Alternativa de protección

Según explica el farmacéutico, desde el 2008, la Administración de Drogas y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó PrEP como una estrategia de prevención.

“La persona que es VIH negativa pero que está en riesgo de contagiarse, tiene esta alternativa de protección. Esto está relacionado la Estrategia Nacional 2020 contra el VIH/sida  que ofrece varias alternativas para lograr una disminución significativa de  VIH en la población”, explica Pérez, tras señalar que hay diferentes factores que se toman en cuenta para utilizar este tratamiento.

Entre ellos, menciona tener un compañero o compañera que sea VIH positivo, estar expuestos a una enfermedad de trasmisión sexual, tener un alto número de compañeros sexuales, que haya inconsistencia en el uso de condón, historial de uso de drogas, especialmente intravenosas, así como ser  trabajadores del sexo.

“PreEP es como una segunda barrera, pero eso no quiere decir que puedes dejar de usar el condón”, advierte Pérez. Tampoco es un medicamento “circunstancial”, quiere  decir que no lo puedes usar justo antes de estar expuesto a riesgo.

“No  es ‘circunstancial’, hay que  tomarlo todos los días”, enfatiza. Por ejemplo, dice que no llega a la máxima protección en el tejido vaginal hasta que se ha tomado diariamente durante 20 días y en tejido rectal en siete días. “La eficacia de PrEP disminuye a medida que falten dosis”, agrega. El tratamiento tampoco está diseñado para usar después de una exposición de alto riesgo a VIH.

“Para eso existe PEP (profilaxis de post exposición para VIH), que es Truvada para una vez al día e Isentress 400 mg para dos veces al día durante 28 días. PEP debe ser iniciado dentro de las 72 horas de la exposición, así que la persona en riesgo debe ver a su médico o una sala de emergencias inmediatamente”, advierte Pérez.

Entre los posibles efectos secundarios de este tratamiento, Pérez indica que al principio algunas personas presentan dolor de estómago, de cabeza y pérdida de apetito “pero al término de 30 días, todo eso pasa”.

De la misma forma, dice que periódicamente se hacen análisis de laboratorio para medir la función renal que, en algunos pacientes, se puede afectar.

El CDC también resalta que el tratamiento con  PrEP no es para todo el mundo. “Los médicos recetan PrEP a algunos pacientes que tienen un riesgo muy alto de entrar en contacto con el VIH”, señalan en su página.

También se debería considerar usar PrEP si eres un hombre o una mujer que a veces tiene relaciones sexuales sin usar condón, especialmente si tienes una pareja sexual que se sabe está infectada por el VIH o que corre riesgo (por ejemplo, si tu pareja se inyecta drogas o tiene relaciones sexuales con otras personas), o si un proveedor de atención médica te dijo recientemente que tienes una infección de transmisión sexual.

“Si tu pareja está infectada con VIH, PrEP puede ser una opción para protegerte de contraer esta infección mientras intentas quedar embarazada, durante el embarazo o al amamantar”, agrega la información del CDC.

Según indica Pérez, en Puerto Rico la población que está buscando más alternativas de protección contra el virus son los hombres que tienen sexo con hombres. Pero dice que también se ha notado un aumento de personas heterosexuales que buscan este tratamiento.

Sin embargo, este tipo de tratamiento preventivo no lo cubren los planes médicos y, según Pérez, el costo estimado es de más de $1,500 al mes. “En Puerto Rico no lo cubren como prevención, aunque si ya eres VIH positivo sí te lo cubren. Siempre somos reactivos en vez de proactivos”, reflexiona el farmacéutico, quien dice que la compañía farmacéutica que produce el medicamento ofrece unas ayudas económicas a los pacientes para que lo puedan costear.

“Gilead (compañía que produce el medicamento) tiene una tarjeta de copago de Truvada que cubre los primeros $3,600 del gasto por deducible anualmente y nuestras farmacias tienen la plataforma para trabajar con ello”, agrega Pérez.


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